A puerta cerrada se acordaron los umbrales que, para el 2023, dejarían por fuera del impuesto a las bebidas azucaradas, a bebidas como la Manzana de Postobón, y la Sprite de Coca-Cola. 

En Kwai está circulando un video que habla sobre el impuesto que la reforma tributaria le pone a las bebidas azucaradas.

De acuerdo a la grabación, una negociación entre las compañías que producen las gaseosas y el gobierno cambió el umbral con el que se calcula el impuesto a las bebidas azucaradas y eso hizo que bebidas como la Manzana de Postobón y Sprite de Coca-Cola ya no entren a pagar impuestos.

Le pasamos el Detector de Mentiras al video y encontramos que es cierto porque a puerta cerrada sí se acordaron los umbrales que, para el 2023, dejarían por fuera a varias bebidas.

Así se ve el video:

Verificamos las frases verificables y esto fue lo que encontramos:

  • “Aunque no lo crean, dos gramos de azúcar hicieron la diferencia en el proyecto de reforma tributaria inicial. Varias de estas bebidas entraban a pagar el impuesto porque se proponía que lo pagarían las bebidas con más de cuatro gramos de azúcar por cada 100 mililitros. Pero la cosa cambió y en el nuevo proyecto ese piso subió y las bebidas con menos de seis gramos por cada 100 mililitros quedarán exentas de pagar ese impuesto. En 2023 y 2024 llego en 2025 a ese umbral bajara a cinco gramos”: Cierto

Inicialmente la reforma tributaria de Petro en su artículo 43 sí propononía crear un impuesto para las bebidas ultraprocesadas azucaradas, que las define como las bebidas gaseosas o carbonatadas, las bebidas a base de malta, tipo té o café y a base de fruta en cualquier concentración, (refrescos, zumos y néctares de fruta). También incluye las bebidas energizantes, aguas endulzadas o saborizadas y mezclas en polvo.

En su artículo 45 la reforma también establecía que la base gravable de estos productos será el contenido de azúcar en gramos por cada 100 mililitros, como se explica en esta tabla:

Pero con el lobby eso cambió

El 16 de octubre, el ministro de Hacienda anunció cambios en los umbrales: si una bebida azucarada tiene menos de 6 gramos de azúcar por cada 100 mililitros no tendrá que pagar ningún impuesto en 2023 y en 2024. Los que tengan entre 6 y 10 gramos pagarán 18 pesos y los que tengan 10 gramos o más pagarán 35 pesos. Y los pesos que pagarán por la cantidad de azúcar subirá de manera gradual en los próximos tres años.

Desde 2024 el impuesto subirá y las bebidas que tengan entre 6 y 8 gramos pagarán 28 pesos y más de 10 gramos pagarán 55 pesos.

Desde 2025, esos umbrales de nivel de azúcar bajan y más bebidas pagarían el impuesto. Según como quedó el articulado aprobado en el primer debate, desde ese año las bebidas que tengan menos de 5 gramos no pagarán, las que tengan entre 5 y 9 gramos pagan 38 pesos y las que tengan igual o más de 9 gramos pagan 65 pesos.

  • “Ambas empresas hicieron lobby en dos reuniones a puerta cerrada con ayuda de congresistas”: Cierto

Como La Silla Vacía contó aquí, una semana antes de que el Congreso radicara la ponencia positiva para el primer debate de la reforma tributaria, el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, cedió ante las peticiones de congresistas para suavizar el impuesto a las bebidas.

Hubo dos reuniones entre el minHacienda, el viceministro técnico de Hacienda, Gonzalo Hernández, el director de la Dian, Luis Carlos Reyes, y los ponentes de la tributaria y sus respectivos equipos.

La primera reunión fue el 27 de septiembre. Ahí unos congresistas pidieron que el umbral con el que se calcula el impuesto a las bebidas azucaradas no fuera de 4 gramos de azúcar por cada 100 mililitros, como habían planteado en el proyecto de ley radicado el 8 de agosto, sino de 8 gramos. Y otros pidieron que fuera al menos de 6 gramos.

Con esos cambios planteados en el gramaje, menos bebidas azucaradas entrarían al combo de pagar más impuestos el próximo año y dejarían entonces a las que tienen más azúcar entre las que empezarían a cobrar.

Eso dio lugar a que inicialmente se acordara que “las tablas para 2023 y 2024 iban a tener unos umbrales de 6 y 10 gramos, superiores a los que se plantearon inicialmente”, le dijo a La Silla una persona que estuvo en el encuentro y que pidió no ser citada para poder dar detalles.

Algunos de los congresistas que sobresalieron en las discusiones fueron Efraín Cepeda, del partido Conservador, y Álvaro Henry Monedero, del partido Liberal, quienes insistieron en subir los umbrales a partir de los cuales se cobraría el impuesto.

Al salir de esa reunión, Ocampo le dijo a los medios de comunicación que “esos fueron cambios pequeños, realmente. El gramaje va a ser gradual y también el impuesto, en ese caso. El de alimentos quedó aprobado como quedó presentado y en ambos casos no se afecta a los pequeños negocios de alimentos y bebidas, dado que ellos no quedarán sujetos al gravamen”.

Al término de la reunión con los coordinadores y ponentes de la #ReformaTributaria, el @MinHacienda, @JoseA_Ocampo, destacó los avances y consensos en la ponencia para primer debate en temas como los impuestos saludables. pic.twitter.com/8WKlTI287q

— MinHacienda (@MinHacienda) September 27, 2022

Pero el camino se empezó a allanar para que tampoco se vieran afectados gigantes de las bebidas azucaradas, como Postobón o Coca Cola.

En la otra reunión, un día antes del primer debate de la reforma tributaria, se volvió a tocar el tema y se suavizaron aún más los impuestos. Esta vez, los congresistas pidieron que subiera más el gramaje desde el 2025 y Ocampo finalmente cedió.

La Silla Vacía supo que durante el trámite de la reforma se movieron los lobbistas y cabezas de las empresas grandes de gaseosas: Juan Carlos Mira, vicepresidente de relaciones corporativas de la Organización Ardila Lülle, dueños de Postobón, y también miembros de la firma que contrató Coca-Cola Femsa para ser su interlocutor en el Congreso.

“Yo me reuní con los de Postobón, los de Coca-Cola, los de Big Cola para discutir el impuesto y ellos decían que tenemos que buscar la forma de no asfixiar la industria”, le dijo a La Silla, Katherine Miranda, presidenta de la comisión tercera de la Cámara de Representantes.

La Silla Visa revisó también los posibles conflictos de interés que tenían los congresistas de las comisiones terceras para debatir la tributaria y encontró que al menos cuatro recibieron financiación de empresas de bebidas azucaradas.

Uno de ellos, Armando Antonio Zabaraín, del partido Conservador, recibió una donación de 90 millones de pesos a su campaña por parte de Postobón. Él a su vez presentó seis proposiciones para ajustar los impuestos a las bebidas. Lo que muestra que las empresas de gaseosas se movieron para defender sus intereses. Y estos fueron acogidos en el texto final de la tributaria.

  • “El Estado dejará de recibir al menos 300.000.000.000 de pesos al año por ese cambio”: Cierto

Por los cambios que se hicieron en la primera ponencia, el país dejaría de recibir al menos 300.000 millones de pesos al año, según cálculos del Ministerio de Hacienda.

Y aunque representaría menos ingresos para el país, la posición del presidente Gustavo Petro, como le confirmó a La Silla, Katherine Miranda, la presidenta de la Comisión Tercera de Cámara es que “lo importante es el mensaje, no tanto el recaudo”, como contó La Silla Vacía acá. Es decir, aunque el Gobierno es consciente que no recaudará lo esperado, sí celebra el mensaje de que puso un impuesto a las bebidas azucaradas.

Una Coca Cola original de 400 mililitros que vale 2.500 pesos y tiene 10,2 gramos de azúcar por cada 100 mililitros tendrá un impuesto de 140 pesos. La Manzana Postobón y la Sprite que tienen 4-9 gramos de azúcar no alcanzan a estar gravadas, como dice el video.

En suma, calificamos el video de Kwai como cierto porque a puerta cerrada sí se acordaron los umbrales que, para el 2023, dejarían por fuera a varias bebidas de Postobón como la Manzana, y a la Sprite de Coca-Cola del impuesto a las bebidas azucaradas.

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Haremos lo posible por chequearlo.

Soy periodista y desde 2019 hago parte del equipo del Detector de Mentiras de La Silla Vacía. También enseño sobre fact-checking y seguridad digital en la Universidad de La Sabana. Me interesa el debate sobre la regulación de las redes sociales y su incidencia en la libertad de expresión. Estudié...