Fernando Mario Sánchez Castañeda, coordinador regional Cúcuta y Venezuela del proyecto Construyendo Fronteras Solidarias.
Fernando Mario Sánchez Castañeda, coordinador regional Cúcuta y Venezuela del proyecto Construyendo Fronteras Solidarias.

El problema de la oposición en Venezuela, creo yo, es que se renueva cada vez que se aproximan las justas presidenciales. Llevamos por lo menos tres elecciones con procesos de oposición en cabeza de distintos líderes políticos y con ello, diferentes maneras de proceder y distintas estrategias para derrotar a Nicolás Maduro.

Por eso siempre arrancan con desventaja. Mientras que la oposición se renueva o se reestructura cada seis años, el oficialismo, que lleva por lo menos 20 años en el poder, ha adquirido la experiencia suficiente para saber contrarrestar todo tipo de ataques. 

Y esto quedó muy claro el 10 de enero, porque después de acudir (una vez más) a una campaña de expectativas en donde anunciaban que Edmundo González iba a tomar posesión como presidente electo, fue Nicolás Maduro quien juramentó como presidente de Venezuela.  

09 de enero, oposición y oficialismo convocan movilizaciones ciudadanas

Con el fin de medir fuerzas, la oposición y el oficialismo convocaron el mismo día y casi a la misma hora movilizaciones en su favor. Y antes de entrar en materia, quiero adelantarles que las grandes ganadoras de la jornada fueron la desinformación, la incertidumbre y la expectativa.

Lo primero que debo mencionar es que desde muy temprano, Maduro realizó un fuerte despliegue militar a lo largo y ancho del país, sobre todo en zonas fronterizas y en aquellos estados donde se podían presentar las movilizaciones más nutridas en favor de la oposición.

Decenas, y hasta miles de personas se movilizaron en Venezuela con el fin de apoyar la posesión de Edmundo González y eso se pudo evidenciar en redes sociales. Por otra parte, decenas y también miles de ciudadanos, se movilizaron en apoyo a Nicolás Maduro.

Pero el momento álgido se dio cuando Comando ConVzla, cuenta oficial del Comando Nacional de Campaña de María Corina Machado, denunció la detención de la líder opositora momentos después de aparecer en medio de una manifestación en Chacao, Caracas.

Algunos medios afirmaron que la líder había sido secuestrada, otros, que la habían herido en el proceso y el hecho generó un bombardeo de des/información en redes sociales. De inmediato, diferentes líderes solicitaron con vehemencia la liberación de la líder, entre los que estaban Edmundo González y Leopoldo López, pero momentos después se publicó un video de María Corina afirmando que ya estaba bien.

La tensión en Venezuela seguía en aumento y las expectativas ante la posesión del presidente electo estaban en su momento más alto después de la detención denunciada por María Corina.

10 de enero, juramento del presidente de Venezuela

Llegó el 10 de enero. Venezuela cerró sus fronteras y su espacio aéreo; dispuso de su estructura militar para evitar cualquier intento de invasión y mientras tanto, los ojos del mundo estaban ahí, esperando la posible llegada de Edmundo González.

Pero lo cierto es que, como si nada, Nicolás Maduro tuvo el tiempo suficiente para conducir su camioneta, parar en medio del camino para a saludar a ciudadanos venezolanos que apoyaban su gestión, continuar hacia el Salón Elíptico del Palacio Federal legislativo, y ante la mirada de representantes de distintos países (por lo menos 120) y presidentes como Daniel Ortega, juramentar como nuevo presidente electo de la República Bolivariana de Venezuela.

Una movilización multitudinaria que recorría las calles de Caracas celebraba la posesión del presidente venezolano, todo era una fiesta, y este fenómeno se repetía en distintas zonas del país en mayores y menores proporciones.

Para muchos podrá sonar increíble, pero hoy quedó claro que miles de personas siguen apoyando a Nicolás Maduro y su proyecto político que, aprovechando su posesión como presidente, presentó su nuevo “Plan de la Patria – 7T – Las grandes transformaciones”, en donde se establecen 7 puntos para la transformación del país; un proyecto ambicioso con el que busca la normalización de la situación económica y con ello, la prosperidad y la paz del pueblo venezolano.

Edmundo González no pudo ingresar a Venezuela

Según dirigentes de la oposición, el cierre de fronteras y del espacio aéreo venezolano impidió la entrada de Edmundo González al país y, por ende, no pudo realizar su juramentación como presidente electo.

Es curioso que, en casi todas las entrevistas que dio a diferentes medios de comunicación, González nunca dio detalles sobre su llegada a Venezuela y afirmaba que en su momento se conocerían las estrategias, pero eso nunca pasó.

No sé si la oposición pensaba llegar en un vuelo comercial, o en un chárter. Tampoco sé si lo harían vía terrestre. Lo cierto es que después de ver todo lo sucedido me pregunto ¿Acaso pensaban que su posesión sería un proceso sencillo y sin barreras impuestas por el oficialismo? ¿No tuvieron en cuenta que se enfrentaban a un gobierno investigado y acusado de narcoterrorismo y violación de los derechos humanos? Y, peor aún, ¿Existió en algún momento ese plan del que nunca quisieron hablar en las entrevistas para posesionarse como gobierno?

¿Qué sigue para Venezuela con Maduro en el poder?

Casi al término del acto de posesión de Nicolás Maduro, Estados Unidos incrementó la recompensa por la captura del mandatario venezolano y parte de su cúpula. También, se impusieron más bloqueos económicos y se extendió el Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciudadanos venezolanos por 18 meses.

Pero más allá de esto, no debemos dejar a un lado que Venezuela está presentando índices positivos de crecimiento económico, ha incrementado su producción y exportación de petróleo, y se proyecta como una de los países con mejor crecimiento económico en 2024 y 2025.

Otro factor que no debe dejarse a un lado, es que en pocos días se posesiona Donald Trump, quien tiene serias intenciones de comenzar un proceso de depuración en el que deportará a miles de migrantes a Venezuela, y espera que sean recibidos por el gobierno de turno. Con esto, toma fuerza lo afirmado por el senador Bernie Moreno, quien afirmó que es probable que Trump entre en fase de negociaciones con Nicolás Maduro.

En conclusión, creo que debemos estar muy atentos a lo que pase en los próximos días en Venezuela. Ante la posesión de Maduro y la desesperanza de muchos ciudadanos, es probable que se comiencen percibir aumentos en los flujos migratorios, por lo que Colombia, por ejemplo, debe replantear sus políticas migratorias y definir canales de regularización que atiendan a las realidades de la población entrante.

También creo que el mapa político en América va a sufrir cambios importantes. Colombia, Brasil y México deben pensar muy bien en su relación futura con un presidente que no ha podido demostrar su victoria en las elecciones del 28 de julio, pero que representa alianzas comerciales importantes para el bienestar de sus ciudadanos.  

Nicolás Maduro ha pateado con fuerza el balón demostrando que sigue teniendo a su lado las fuerzas militares, que está investido por aliados internacionales fuertes y ahora ese balón está en campo contrario esperando que los demás hagan su respectiva jugada.

Es abogado, especialista en Gobierno y Asuntos Públicos. Especialista en Derecho Laboral y Seguridad Social. Ponente nacional, dedicado al análisis del conflicto armado interno y a los procesos migratorios a nivel global.