Todo lo que necesita saber sobre el poder, la deforestación y la biodiversidad en la región amazónica está en la Silla Amazonía.
El director del Programa Amazonía Occidental de Amazon Watch, Raphael Hoetmer, advirtió sobre el aumento de la minería ilegal en la Amazonía en una entrevista con el medio Mongabay.
Gobernanza criminal. Hoetmer menciona que la minería ilegal se ha intensificado, incluso en reservas naturales, impulsada por el alto precio del oro, la pobreza y la creciente influencia de redes criminales con conexiones legales y políticas. En sus recorridos por la región, ha observado cómo estos grupos imponen su control sobre el territorio.
La minería ilegal es más rentable que el narcótrafico. En su análisis, explica cómo el oro se ha convertido en una herramienta de lavado de dinero para las organizaciones delictivas, pues muchos de los ingresos del narcotráfico pueden ser lavados a través de la inversión en minería o la comercialización del oro. La actividad no se limita a grupos criminales, ya que muchos mineros son locales que buscan sobrevivir, pero el control de estas actividades está cada vez más en manos de redes organizadas. Existen enfrentamientos entre mineros y criminales que buscan el control territorial, por lo que hay un aumento en la violencia y el uso de armas.
Desplazamiento forzado. La organización de Hoetmer combina campañas internacionales y apoyo a grupos locales, aunque reconoce que este trabajo se vuelve más peligroso debido a la creciente violencia. Las comunidades indígenas son esenciales en la lucha contra la minería ilegal, pero sus líderes enfrentan amenazas y asesinatos, lo que los ha obligado a dejar sus territorios.
La promoción de la minería legal como solución a la minería ilegal es un engaño, ya que ambas formas de extracción causan daños significativos. Su promoción se basa en su papel en la transición energética y la extracción de minerales críticos, pero para Hoetmer, no justifica su impacto ambiental y social. Cree que no debería haber minería en la Amazonía.
Impacta directamente en las comunidades. Las comunidades locales sufren múltiples efectos negativos, incluidos problemas de salud por la contaminación, reclutamiento forzado de jóvenes y violencia contra las mujeres. Debido a la falta de oportunidades económicas, algunos miembros de las comunidades se ven forzados a participar en actividades mineras, lo que genera divisiones y tensiones dentro de las comunidades.
La solución sostenible debe ser integral y basada en la cooperación. Para Hoetmer, es fundamental establecer gobernanzas que incluyan a las comunidades y defender sus derechos. La complicidad estatal y el crimen organizado reducen los esfuerzos de protección y conservación. Asimismo requiere de una cooperación transfronteriza fuerte para abordar esta actividad de manera efectiva.
