La fiesta del 2024 en Cali duró mucho y ya se acabó. El 2024 fue un año absorbido por la preparación de la COP16, su realización con éxito en octubre, y la euforia posterior que se conectó con la Feria de Cali. Sin embargo, en 2025 Eder arranca su segundo año de gobierno sin la sombrilla de la COP, que fue también un evento con el que logró relacionarse con el gobierno de Gustavo Petro en buenos términos.
“La Alcaldía tiró totes con la COP y considero que lo hizo bien, pero la gente empieza a preguntarse qué viene después del guayabo”, opina María Isabel Ángel, politóloga y directora del área de investigaciones de SEC Newgate, organización de análisis de datos y medios.
Y después de las celebraciones, la última encuesta de Invamer Poll indica que el saldo de favorabilidad con el que queda Eder no es muy holgado. Con una aprobación del 46% en diciembre, es el segundo alcalde de los últimos cuatro periodos con los peores números en su primer año de gobierno, después de Rodrigo Guerrero en 2012.
Funcionarios de la Alcaldía reconocen que luego de la COP y en un año preelectoral la relación con el gobierno Petro cambiará. Ya lo está haciendo también el discurso de Eder frente a Petro. El tema principal para la ciudad, la seguridad, no arrancó bien el año, y también hay críticas por la falta de avance en la política social en una ciudad donde aún está fresco el recuerdo del paro nacional.
Año político y grandes obras: los retos de Eder con el gobierno Petro
Con la COP, Eder estuvo dispuesto a trabajar con el gobierno de Petro a pesar de las diferencias ideológicas. En medio de una ola de alcaldes opositores, Eder logró convertir a Cali en sede de la paz política. A diferencia de “Fico” Gutiérrez en Medellín o Álex Char en Barranquilla, abrió canales con el gobierno que dieron fruto.
Pero esa diplomacia política enfrenta retos este año en aras a las elecciones del 2026 y en la situación nacional en temas como orden público. Ese reto es clave en Cali, donde ya hay fricciones. El año pasado, el roce más visible que tuvo Eder con Petro tuvo que ver con la propuesta de bombardear a guerrillas en medio del recrudecimiento del conflicto. Esa idea fue lanzada por Eder y profundizó divisiones políticas en la región. También se formó una discusión con el gobierno ante su rechazo para declarar a la caña de azúcar como paisaje cultural.
Sin embargo, la oposición de Eder a políticas del gobierno nacional fueron leves. En cambio, este año, la cosa pinta diferente. En 20 días, el alcalde cuestionó la decisión del gobierno de asistir a la posesión de Nicolás Maduro en Venezuela; se opuso abiertamente a que el gobierno declarara estado de conmoción interior por la crisis de violencia en el Catatumbo y se pronunció sobre la suspensión de diálogos con el ELN.
El gran tema en la relación entre Petro y Eder es la seguridad. Con la COP, el gobierno Petro, la alcaldía Eder y la Gobernación del Valle, encabezada por Dilian Francisca Toro, sumaron esfuerzos para combatir la ofensiva de las disidencias en el departamento y la ciudad. Aunque el Ministerio de Defensa y la Policía puso a disposición 4 mil policías más para cuidar a Cali durante el evento, ya todos ya se fueron.
Ahora, la Alcaldía está solicitando 1.500 policías más. La Secretaría de Seguridad le dijo a La Silla que en cada reunión con el gobierno siempre piden más pie de fuerza. Y están a la espera de una respuesta por parte del MinDefensa. Pero en sus declaraciones sobre el Catatumbo Eder ha mostrado que le preocupa que lo que pasa en Norte de Santander se replique en el Valle, donde ya ha advertido sobre la pérdida de control territorial del Estado: “si esta situación no es atendida con toda la fuerza del Estado y rápido en todas las regiones afectadas por los grupos armados, veremos un recrudecimiento de la violencia por todo el país”, afirmó.
En la izquierda caleña ya toman nota del cambio de tono. “Yo siento que la orientación que le ha venido dando Eder en lo que se ve en sus trinos es para radicalizar su postura un poco más hacia la derecha, y también tensionando la relación con el gobierno nacional”, opina Sergio Zamora, exconcejal petrista de Cali.
Según el asesor de la Alcaldía de Cali, Mateo Cardona, “hay quienes dicen que los trinos de Eder son por oposición. Pero que el alcalde ponga la voz sobre temas nacionales no implica que no pueda tener una relación de institucionalidad cordial, y esa relación no nos implica dejar de pronunciarnos”.
Además de seguridad, también hay temas de plata entre Cali y la Casa de Nariño. Del Tren de Cercanías —que busca unir Cali con Jamundí— la Nación cofinancia el 70% de los 5.4 billones que cuesta. Es decir, debe girar cerca de unos 3.8 billones. También por la construcción del campus del Sena en el centro, de los cuales el gobierno dará 43 mil millones de los 120 mil que cuesta. Ese es uno de los 32 proyectos ambiciosos que Eder incluyó en el cupo de deuda por 3.5 billones de pesos, aprobado en diciembre por el Concejo de Cali.
Esta relación se verá atravesada por un año preelectoral. Eder es un alcalde que aterrizó en una ciudad donde la izquierda es fuerte, a pesar de haber sido avalado y apoyado por la derecha y los partidos tradicionales. En 2022, Cali fue el fortín del petrismo que puso más de 1 millón de votos para la llegada de este gobierno al poder y atravesó un estallido social en medio del gobierno uribista de Iván Duque. En ese escenario, con el petrismo, la derecha y el centro disputándose el próximo gobierno, expertos y funcionarios consideran que el escenario político podría afectar la cordialidad entre el gobierno Petro y Eder.
“La COP fue una bocanada de aire fresco que se capitalizó políticamente. Logró unir varios sectores políticos, pero entendemos que ese efecto sombrilla ya pasó”, dice Mabel Lara, secretaria de Turismo. Desde la Alcaldía dicen que esperan poder gestionar este nuevo momento: “Habrá tensiones políticas del sector que representa al presidente Petro que ya nos hace oposición. No vamos a dejar que eso permee la buena relación”, dice Cardona, de la Alcaldía. “Vendrán ataques de distintas vertientes, pero debemos demostrar que estamos haciendo las cosas bien. No entraremos en debates políticos”, dice Diego Hau, secretario de Gobierno.
Por su parte, Eder ya aseguró que “no dejará que haya divisiones” por parte de sectores con intereses políticos.
Mientras tanto, la bancada del Pacto en el Concejo ya anunció que está evaluando si ser oposición a Eder este año y figuras nacionales del Pacto en el Congreso, como Alfredo Mondragón y Wilson Arias, han sido críticos de Eder.
El 2025 arranca con viejos problemas que estuvieron por debajo de la COP
Más allá de la relación con el gobierno Petro, Eder arrancó el 2025 con problemas del año pasado que le costaron críticas y resultados en su gestión, como la seguridad y la agenda social. Incluso, ya hay una iniciativa ciudadana para revocar su mandato por inconformidades con su primer año de gobierno. La lidera Claudio Botina, excandidato en 2023 al Concejo de Cali por Colombia Renaciente, partido que avaló a Eder. Pese a eso, siempre le hizo oposición al hoy alcalde. Botina también impulsó la fallida revocatoria a Jorge Iván Ospina en 2021.
La campaña de la revocatoria resalta el problema de la inseguridad. En 2024, a pesar de haber llegado a la cifra más baja de homicidios en las últimas tres décadas para la ciudad con 946 muertes, las disidencias de las Farc amenazaron la estabilidad de la COP e intensificaron sus ataques con explosivos en Cauca y Jamundí, ciudad a diez minutos de Cali.
Al inicio de este nuevo año, Eder ya enfrentó su primera masacre y una subida del 19% en homicidios en los primeros 15 días del año. “Eder ha mostrado buenos indicadores en materia de seguridad, pero ha sido insuficiente desde el punto de vista de expectativas populares”, explica Juan Pablo Milanese, profesor e investigador del Departamento de Estudios Políticos de la Universidad Icesi. En 2024, la percepción de seguridad de los caleños no superó el 32% según Cali Cómo Vamos.
Además de la seguridad, en 2024 hubo un atraso en programas sociales, como la atención de niños en las Unidades de Transformación Social (UTS) y al habitante de calle. El tema de los comedores comunitarios también levantó ampollas. Al inicio de su Alcaldía, Eder anunció que iba a cerrar más de 400 y le costó su primera protesta del año. Finalmente, se mantuvo firme en contratar a los más de 700 comedores. Según la Alcaldía, el recorte a los comedores venía desde la administración de Ospina.
“El tema social no es prioridad para un alcalde que tampoco es cercano a la ciudadanía. Cali es una ciudad con heridas abiertas y que tiene hambre”, asegura el concejal Rodrigo Salazar, del Partido Verde.
“Entendemos que todavía hay mucho por mejorar, pero queremos mostrar el verdadero alcance de lo social y movilizar las causas”, dice Flavio Carabalí, secretario de Bienestar Social. El año pasado, Cali entregó 10 millones de raciones de comida en los comedores comunitarios. Y este año destinó 42 mil millones de pesos en vigencias futuras para su funcionamiento, que arrancó desde el primer día de enero. “Al principio del año hubo críticas, pero los equipos se organizaron y finalmente logramos avanzar en temas sociales”, asegura Carabalí.
Este año, el alcalde Eder arrancó el 2025 con el tema social en la boca y anunció que será su prioridad en la agenda. Del presupuesto de $5,9 billones, destinó medio billón para inversión social y ya se fue a visitar a los habitantes de Villa del Lago, barrio de la comuna 13 de Cali, situada en el distrito de Aguablanca, una de las zonas más vulnerables de la ciudad.
Sin embargo, las críticas hacia su agenda social no han dejado de sonar. “Lo social no es prioridad en la agenda del alcalde. Los anuncios que hace son parte de su estrategia de marketing político”, dice el exconcejal del Pacto Histórico, Sergio Zamora. “El mensaje del alcalde Eder seguirá siendo recuperar a Cali”, dice Hau, secretario de Gobierno.
Además de estos dos grandes problemas, el año pasado la administración de Eder vino con la polémica por ruidos en el contrato de alumbrado público y varias protestas de la Minga Cali por razones sociales y de vivienda.
También tuvo cambios en su gabinete, algo que siguió con este nuevo año. Al arranque de 2025, Eder hizo varios movimientos y enroques en cuatro de sus secretarías. Esas movidas tampoco han traído buena espina a sus críticos, quienes además resaltan la “bogotanización” de la Alcaldía, como los concejales Roberto Ortiz, del estatuto de oposición, y Rodrigo Salazar.
Ambos políticos han sido críticos de Eder desde el comienzo. Pero sus voces se escuchan más después de la fiesta de 2024.
